Reciclaje de escorias de aluminio

Reciclaje de escorias de aluminio

Reciclaje de escoria de aluminio: una nueva tecnología para reciclar residuos de aluminio

Antecedentes
La industria mundial del aluminio produce cada año cerca de cinco millones de toneladas de residuos de horno. Conocidos como «escoria», estos residuos se generan en cualquier proceso de fundición de aluminio y quedan tras llevar a cabo el reciclaje convencional. Tradicionalmente, la escoria negra (que tiene un contenido en sal mucho mayor) y la escoria blanca se eliminan en vertederos, lo que supone un coste estimado de 50 millones de libras para la industria; sin embargo, una normativa más estricta y los costes cada vez más elevados están obligando al sector a plantearse alternativas. Una de estas soluciones, que podría reducir drásticamente el vertido de residuos de horno y recuperar productos comercializables, ha sido desarrollada por la empresa de reciclaje y fabricación de aluminio JBM International Ltd.

Razones para reciclar la escoria
Desarrollado en el marco de una importante iniciativa de minimización de residuos respaldada por el Gobierno del Reino Unido y el sector industrial, el nuevo método de tratamiento hace que resulte económicamente viable tratar los residuos que quedan tras el reciclaje convencional, lo que supone un ahorro de costes y beneficios medioambientales. ‘Este proceso ofrece una forma de reducir la cantidad de residuos que proceden de los fabricantes de aluminio primario y secundario y que acaban en los vertederos’, afirma Miles Brough, director general de JBM International Ltd. ‘Proporciona al sector más opciones a la hora de decidir qué hacer con sus residuos y, dado que estos pueden transformarse en productos comercializables, el ahorro se refleja en el coste de producción’.’

Reciclaje de escorias de aluminio

Evolución de la tecnología de reciclaje de escorias
La concesión de una subvención de 409 000 libras esterlinas procedente del programa gubernamental ‘Minimización de residuos mediante el reciclaje, la recuperación y la reutilización en la industria’ (WMR3) LINK del Gobierno, junto con la colaboración de expertos en ingeniería química, metalurgia y mineralogía de las universidades de Brunel y Birmingham, ayudó a la empresa a encontrar una solución económicamente viable para gestionar la escoria de sus hornos. ‘Cada uno de los hornos del mundo produce un tipo diferente de escoria, que se caracteriza por lo que se funde en el horno’, explica Brough. «Empezamos utilizando un análisis de variaciones para caracterizar todo el espectro de escorias que producimos [en el sector]. Intentamos mezclar y combinar diversos residuos con los que, por sí solos, no se puede hacer nada».’

Cómo funciona el proceso de reciclaje
El proceso modular combina métodos de separación innovadores, entre los que se incluye un sistema de trituración modificado para tratar una gama mucho más amplia de escorias, lo que permite procesar prácticamente cualquier tipo de escoria. A continuación, un separador de corrientes de Foucault separa los metales de los no metales. Su novedoso diseño incorpora un nuevo tipo de sistema de cinta estriada que separa partículas de aluminio muy finas que, de otro modo, se perderían. ‘Es un proceso muy versátil, con una secuencia modular’, afirma Brough. La duración del proceso depende de la cantidad de material que se procese y del producto final que se obtenga. Por lo tanto, puede durar desde unas pocas horas hasta un día entero.

De la planta piloto a la comercialización
El programa piloto de dos años arrojó resultados prometedores y, en consecuencia, dio lugar a la puesta en marcha de un programa a gran escala proceso de producción, que incluyó la instalación de cuatro unidades de producción en la planta de Hixon con capacidad para procesar 20 000 toneladas de escoria blanca al año y reciclar toda la escoria negra producida por la empresa. ‘Al principio, la industria del aluminio se mostró escéptica respecto al proyecto’, explica Brough, ‘pero, tres años después, hemos demostrado que el proyecto es viable desde el punto de vista financiero, y las cifras hablan por sí solas. Somos una de las pocas empresas que realmente pueden reciclar estos materiales de forma económicamente viable’.’

Ventajas del proceso de reciclaje
A diferencia de los procesos existentes, que son muy costosos y ofrecen soluciones menos viables desde el punto de vista financiero para la industria del aluminio, JBM International ha desarrollado un proceso centrado en proporcionar una solución de bajo coste para el tratamiento de los residuos de aluminio. ‘Aún estamos muy lejos de la utopía’, afirma Brough. ‘La industria del aluminio se ve cada vez más agobiada por una normativa cada vez más estricta sobre lo que puede y no puede hacer con sus residuos. Cualquier medida que la industria pueda adoptar para reducir su generación de residuos —ya sean gases, partículas o residuos destinados al vertedero— solo puede ser positiva, sobre todo cuando es posible convertirlos en un producto comercializable’.’

Productos comercializables y otras aplicaciones del proceso
Gracias al nuevo proceso físico y de separación, Brough ya ha estudiado la posibilidad de fabricar productos comercializables para la industria de la metalurgia de polvos, que hasta ahora han sido principalmente granulares. ‘Al principio hubo mucho proceso de prueba y error’, explica Brough, recordando los inicios del proyecto. ‘Por cada producto que lográbamos comercializar con éxito, probablemente había un centenar de aplicaciones en las que fracasábamos’. Sin embargo, JBM International se centra ahora en utilizar el proceso para fabricar productos químicos y compuestos químicos. El proceso también podría aplicarse al reciclaje de otros metales no ferrosos, como el zinc y el cobre.

Interés por la tecnología
El proceso ya ha suscitado un gran interés internacional y está disponible bajo licencia a través de Mechatherm International Ltd., una empresa británica especializada en diseño de fundiciones y en aluminio. ‘Hemos observado enormes mejoras en la planta de Hixon de JBM International’, afirma Brough. ‘Tuvimos que modificar la forma en que procesábamos este material para poder seguir en el negocio. Creo que las innovaciones que se han llevado a cabo han garantizado la longevidad y la continuidad de la empresa’.’

Novedades
Como señala Brough, la industria del aluminio debe mantener una actitud abierta ante el cambio y seguir innovando; de lo contrario, el aumento de las presiones sobre el sector provocará nuevos cierres. Desde mayo de 2002, el trabajo de JBM International ha continuado y, gracias a una nueva financiación procedente de una subvención para el reciclaje del DTI, Brough participa en un proyecto de dos años de duración destinado a desarrollar un prototipo químico de preproducción para el refinado.

Resumen
El sector del aluminio se está convirtiendo en un sector en el que cada vez es más difícil tener éxito, y las empresas no pueden permitirse quedarse estancadas. ‘En este momento, todavía estamos muy lejos de donde queremos estar’, afirma Brough. Sin embargo, este nuevo proceso de tratamiento supone un paso en la dirección correcta para la industria del aluminio y nos acerca a la visión utópica de Brough, en la que el aluminio se recicla sin ningún impacto en el medio ambiente.

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